Eran cerca de las 19.00 horas del Domingo 03 de Diciembre del 2006 cuando mi madre adorada me dice que después de varios años de ausencia había llamado tía Lucía desde la ciudad de Lausanne en Suiza.
Me contó que existía la posibilidad de viajar a Europa a visitarla ya que existían los medios para hacerlo, es decir, el dinero estaba disponible y que solo faltaba la autorización de mi padre para hacer realidad el viaje en cuestión.

Se fue conversando del tema hasta que se acordó entre todos que si podía viajar a mediados de Febrero del 2007, lo cual me hizo tener expectativas y esperanzas en tener alguna remota posibilidad de hacer algo importante en Suiza. Además contaba con el apoyo de tía Lucía, la cual quedaba sola porque mi prima Evelyn estaba viviendo con su pololo Juan Eduardo en Ginebra.